
Qué remotos aquellos dorados años en los que brillaba en la pantalla grande. El séptimo arte lo acogió en sus mieles y lo inmortalizó. Supo ser emblema del cine, protagonizando una de las escenas más clásicas de Hollywood, cuando Tom Hanks gritaba exasperadamente su nombre en la película Náufrago.
Hoy nos enteramos por los diarios que Wilson, aquel célebre balón de volleyball que acompañó el naufragio de Tom Hanks, no se había perdido en el mar tras el rodaje del film, como muchos creían. Al parecer las aguas lo arrastraron hasta estas benditas tierras. Y no sólo eso, sino que, país generoso éste si los hay, Wilson además pegó laburo. Abandonó su carrera artística para enrolarse en la temeraria fuerza policial neuquina.
No es broma. El hecho trascendió luego de que el sábado se fugaran dos reclusos de la Unidad Penitenciaria 11 de Neuquén. Tras desmentirlo en un principio, finalmente las autoridades reconocieron que el sistema penal está colapsado y efectivamente habían colocado una pelota con una gorra en una de las garitas altas de vigilancia, para que aparentara la figura de un oficial. Y a este pseudo vigilante le habían apodado Wilson, por la película. (Esto es en serio).
Este hecho puede llegar a ser hasta gracioso. Lo único triste es que la misma policía neuquina no haya mandado al bueno de Wilson a comandar las fuerzas que reprimieron brutalmente una manifestación sindical en 2007 y fusilaron al docente Carlos Fuentealba.
Este hecho puede llegar a ser hasta gracioso. Lo único triste es que la misma policía neuquina no haya mandado al bueno de Wilson a comandar las fuerzas que reprimieron brutalmente una manifestación sindical en 2007 y fusilaron al docente Carlos Fuentealba.
Lamentable y vergonzoso.
ResponderEliminarL
Excelente nota. Felicitaciones.
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