
Finalmente fui a ver el interminable boom del momento, la película El secreto de sus ojos. Cómo no hacerlo, tanto elogio, tanto récord batido y tanto galardón lo tornan casi un compromiso irresistible. Ningún comentario negativo llegó a mis oídos en todo este tiempo que sigue en cartelera, así que no dudé: bondi 151, inclaudicable libreta de estudiante, cuatro pes y rumbo al cine Gaumont. Atestado de gente, como no podía ser de otro modo.
No diré que se trate de una pésima película, tampoco vamos a exagerar, pero honestamente semejante fenómeno social me resultó imposible de comprender. Así que me tomaré las siguientes líneas para tratar de reflexionar un poco acerca de estas inexplicables razones, ignoradas hasta por artistas, directores y productores, que llevan a una obra a convertirse en un fenómeno social.
De la película sólo diré que no me conmovió, no me terminó de atrapar del todo la historia, me pareció oscura pero no en un buen sentido, como podría ser por ejemplo una película de Tim Burton. La oscuridad en este caso no estuvo acompañada de encanto. Algunas situaciones caen en obviedades y ciertos diálogos excesivamente guionados son inverosímiles en su inmediatez y espontaneidad. Un memorable plano secuencia en la cancha de Huracán se destaca notablemente tanto por su espectacularidad como por desligarse de la estética general del film. Los protagonistas ofrecen sólidas actuaciones, incluido el “gran actor argentino” Ricardo Darín, casi siempre en el mismo rol y con su dicción acelerada y poco clara. Soledad Villamil exhibe una interpretación lograda de una estructurada mujer. El personaje de Guillermo Francella es bastante gracioso pero los elogios recibidos me parecen exagerados, por momentos el papel pareciera demasiado actuado y falto de naturalidad. Pablo Rago demuestra ser un gran actor.
¿Por qué esta película, a mi entender apenas aceptable, nada extraordinario, se convierte en un boom taquillero y social, mientras que otras piezas conmovedoras del cine independiente nacional (El polaquito, Las mantenidas sin sueños, Regresados, Chile 672) apenas si han cobrado cierta trascendencia y fueron exhibidas en escasas salas con magra concurrencia? Este es el suceso incomprensible que pretendemos dilucidar.
- Comencemos por lo obvio: publicidad y marketing. Desde su rodaje hasta el estreno y aún en cartelera, esta película contó con el seguimiento y la promoción de los medios masivos de comunicación, como habitualmente está sucediendo ahora con las películas de Campanella y Darín. Este factor es fundamental para la concurrencia del público, pero creo que por sí sólo no basta para explicar semejante suceso.
- Buenas críticas. Todo lo que se leyó y escuchó fueron alabanzas. Muy pocos fueron los comentaristas que esbozaron una observación poco favorable de la película.
- El boca en boca. Siempre me resultó sospechoso este fenómeno como generador de concurrencia. En este caso me parece que el “boca en boca” pasó en realidad también más por los medios de comunicación que por el hecho de que Fulanito la haya ido a ver y se la haya recomendado a Menganito, que también desde luego habrá tenido su cuota. Pero al estar constantemente enterándonos de los millones que acudían al cine a verla y de los récords batidos y que esto y que lo otro, el furor social fue exacerbado y fogoneado desde los propios medios.
- Por último, por supuesto, está el gusto de la gente. En este caso se debe reconocer que la película casi unánimemente ha contado con la aceptación tanto popular como de los críticos, si esto no fuera así, por más incentivo que haya de los medios, que como vimos es el principal motor, no se sostendría en el tiempo este furor si la obra no causara agrado. Debo admitir entonces que en este caso mi gusto personal no se amolda al popular ni al de los “entendidos”.
Creo que más o menos por este sendero pasa la explicación de un éxito como este, la combinación de todos estos factores mencionados son un cocktail triunfal. Sin embargo, no siempre que se presentan se desata un fenómeno de tamaña magnitud, aquí queda el margen para esta cuestión “mágica” y “misteriosa” a la que suelen aludir los artistas, misterio que no será develado, al menos por ahora, en este blog.
No hay comentarios:
Publicar un comentario